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Toda
la materia existente en el universo es "generada" por muy
pocos elementos simples:
Protones, Electrones,
Neutrones.
La excepcional
variedad del universo contrasta de manera impresionante con el exiguo número
de "ladrillos" fundamentales!
Todos
los fenómenos naturales (la caída de una piedra, la propagación
espontánea del calor, etc) tienen lugar de una manera bien determinada
solamente porque es la más probable. Es una regla de una sencillez
desconcertante!
Darwin
ha descubierto una ley capaz de explicar la evolución de la especie que
una vez más sorprende por su sencillez. Variaciones casuales del
patrimonio genético se afirman porque "tienen mayores probabilidades
de transmitirse por vía hereditaria". Esto explica la infinita
variedad de seres vivos que pueblan la tierra .
¿Y
la informática? Bien mirado se funda sobre la utilización de dos
"símbolos", las cifras cero y uno.
¿No
es increíble que desde estos dos simples elementos se haya podido
desarrollar una mole de conocimientos y de tecnologías tan
impresionante?
También
en el campo psicológico parece que a la base de cada comportamiento
existan pocos impulsos fundamentales.
Me fascina y me tienta la conclusión de que la naturaleza esté
gobernada por leyes extremadamente sencillas, por lo menos si se
confrontan con la infinita variedad de sus manifestaciones.
La filosofía sobre la cual se basa mi búsqueda actual surge de estas
reflexiones.
¿En
cuáles y de cuántas maneras se puede obtener una escultura partiendo
de una lámina, utilizando indicaciones y/o elementos sencillos?
Está
claro que mi formación científica influencia profundamente la formación
de mis ideas y de mis fantasías estéticas, pero solamente desde la
exaltadora fusión entre racionalidad y emoción surgen las intuiciones
artísticas.
Enero
1991
Guido
Moretti |